SOY UNICO Y MARAVILLOSO
OBJETIVO
Descubrirse y valorarse como un ser único y diferente a los
demás.
ACTIVIDAD EN CLASE.
Los niños dibujarán un retrato de ellos dentro de un marco, decóralo y comentarán después cómo es
cada uno y qué tiene de especial.
Describir las características físicas de cada uno: pelo,
color de cara, ojos, pies, etc.
Conversar sobre el tema en clase de las diferencias entre las personas, tanto en los niños como
en los adultos.
Cada una es diferente, única y especial, no hay otra igual que ella en todo
el mundo.
¿Qué pasaría si todos fuéramos iguales?
Destacar la importancia de quererse como uno es, puesto que las personas que nos
rodean nos quieren por lo que somos, no por las cosas que hacemos.
Reflexionar sobre
las personas que se ocupan de nosotros, las que nos quieren, y poner en común cómo
se llaman esas personas, que también son únicas y especiales.
Cada niño debe decir que le gusta de la persona que la acompaña en casa.
• MATERIAL
Cuaderno de cátedra de paz , colores y cartuchera.
El autoconocimiento lleva al
conocimiento de los demás.
El
autorrespeto lleva al respeto
por los demás.
El amor a sí
mismo y la comprensión de uno
mismo conducen a comprender
y amar a los demás
Actividad en clase: Leer en clase el siguiente texto.
MARGARITA Y SUS LUNARES
Margarita vivía, como chinita que se aprecia, en lo alto de
un hermoso árbol. Su casita estaba habitada por su marido y sus cuatro hijos,
una chinita y tres chinitos. Su vida era un ir y venir, volar de rama en rama,
de hoja en hoja, a la caza de pulgones, su comida favorita. Todos trabajaban
duramente, parecía una familia feliz.
Pero Margarita era pretenciosa y creía que
los seres bellos eran los más amados y amables.
Empezó entonces a sentirse incómoda con los lunares de su
espalda, pues creía que la afeaban, y decidió que quería borrárselos. Se dijo a
sí misma: “Sin los lunares negros seré linda y mis hijitos me querrán más”.
Mientras su esposo trabajaba y sus hijos jugaban, dijo a la
abuela chinita: - Tengo que salir y me
gustaría que cuides a tus nietos. - Sí, no te preocupes, anda tranquila.
Y partió volando entre árboles y colinas a donde la Señora
Cuncuna, que sabía borrar cosas con sus patitas. - ¡Señora Cuncuna, por favor!
-le dijo Margarita- bórrame estos lunares que me afean. Quiero ser linda para
que todos me quieran más. - Pero, Margarita -dijo la cuncuna- ¡te ves hermosa
como eres! Déjalos como están. Sin ellos no parecerás chinita. - Ay, no, doña
Cuncuna, no me gustan. - Bien, ya que insistes tanto, te los borraré.
Y con sus
muchas patitas le hizo Brr, Brr, Brr,
Brr, Brr, Brr, y le borró sus lunares. Su espalda quedó lisa y roja, tal como
ella quería. -Gracias, doña Cuncuna, muchas gracias, y se despidió. Y muy
contenta se fue volando de regreso a casa.
Al llegar, tocó la puerta toc -
toc, toc - toc. - ¿Quién es? -preguntó la abuelita-. - Soy yo, Margarita. Al abrirse la puerta sus hijos corrieron,
pero al verla exclamaron: - ¡No, tú no eres mi mamá! Ella tiene unos lindos
lunares en su espalda, y tú no tienes nada. Ándate, no te queremos.
Margarita bajó su cabeza, escondió sus alas y se fue muy triste. Ya no tenía ánimo
para volar. Caminaba apenas, no veía con
quién se cruzaba. Así iba, cuando una
voz le dijo: - Qué triste te ves, Margarita, algo te ha pasado...
Era Pedro
Pablo Pérez Pereira, su amigo pintor portugués. - ¡Ay, Pedro Pablo! -suspiró
Margarita-. Quise ser hermosa y me hice borrar los lunares de mi espalda,
porque pensé que así mis hijos me iban a querer más, pero no me reconocieron y
me echaron de casa. Tengo tanta pena. ¡No sé qué hacer! Y se puso a llorar. -Tengo
una idea -dijo Pedro Pablo- yo puedo volver a pintarte tus lunares. - ¿Lo crees
tú posible? -preguntó Margarita. -Por cierto -replicó Pedro Pablo- y comenzó su
tarea.

Gracias, muchas gracias -le dijo Margarita una vez que
terminó de pintarla. Rápidamente, voló hacia su casa. Toc - toc, toc - toc, golpeó la puerta. - ¿Quién es? -preguntó la
abuela. - Soy yo, -contestó Margarita. Se abrió la
puerta y los hijos corrieron a abrazarla, mientras le decían: - ¡Mamá, mamá! Vino una
chinita muy fea con la espalda entera roja y dijo que eras tú, pero no la
dejamos entrar. - Mamá, eres tan linda con tus lunares. Y Margarita se dio cuenta
que sus hijos la querían tal como era ella y decidió ser siempre una verdadera
chinita.
DESARROLLO:
Escuchemos el cuento:
Leer en clase el cuento con todos los niños y niñas recuerda que es importante escuchar atentamente y sin interrumpir.
6- Realiza un dibujo del cuento leído.
7- Escribe lo aprendido del cuento.
8- Comparte en clase tu escrito.
Al finalizar responde en casa para participar en la próxima clase:
1. ¿Qué personajes había en el cuento?
2. ¿Por qué a la chinita Margarita no le gustaban sus lunares?
3. ¿A quien le pido ayuda?
4. ¿Cómo la recibieron sus hijos?
5. ¿Cómo solucionó el problema?
6. ¿ Como era la chinita Margarita?
7. ¿Qué pensó la chinita Margarita cuando la echaron de su casa?
8. ¿Qué fue lo que mas te gusto del cuento?¿Por qué?
9. ¿Qué sentiste al escuchar este cuento?
10. ¿Estas de acuerdo con lo qué hizo Margarita de borrarse los lunares?
Concepto:
Todos los seres humanos son diferentes. Cada uno se identifica por sus
rasgos o características físicas, su forma de pensar, de actuar, entre otras
cosas. La diferencia no implica que unos sean más valiosos que otros.
Todas las personas merecen respeto y deben ser tratadas dignamente
Eres único porque tienes un conjunto de características físicas, una
manera de pensar, de sentir y de actuar que te diferencia de los demás. A
este conjunto de características se le llama identidad.
Para que podamos vivir en armonía y disfrutar de la vida en común es necesario
respetar nuestras diferencias
Las personas no sólo se caracterizan por su
aspecto físico; también por lo que sienten,
piensan y hacen. Los hechos ocurridos en la
vida de una persona son importantes en la
definición de estas características.
La vida de cada
persona está llena
de anécdotas,
momentos,
historias.